Si estás pensando en emigrar a Australia o Nueva Zelanda y no sabes qué hacer con tu perro o gato, no estás solo. Estos dos países tienen las restricciones sanitarias más estrictas del mundo para el ingreso de mascotas — pero eso no significa que sea imposible. Significa que hay que hacerlo bien, con tiempo, y sin margen de error.

En Sevetpaw Travel nos dedicamos exclusivamente a esto: hemos acompañado decenas de familias en este proceso, y sabemos exactamente dónde suelen fallar los intentos por cuenta propia. Este artículo te da una visión general del camino — pero el verdadero valor de trabajar con nosotros está en algo que ningún artículo puede reemplazar: alguien con experiencia real cuidando cada detalle por ti, para que tu mascota llegue sin contratiempos.

¿Por qué son tan estrictos?

Australia y Nueva Zelanda son países libres de rabia y de muchas enfermedades que existen en el resto del mundo. Para mantener ese estatus sanitario, exigen un proceso riguroso de exámenes, cuarentena y documentación antes de permitir el ingreso de cualquier animal — y no perdonan errores de plazos ni de forma.

Lo que vemos seguido: familias que intentan hacer el proceso solas, se equivocan en una fecha o en el orden de un examen, y tienen que empezar de nuevo — perdiendo meses y, en algunos casos, la fecha de viaje que ya tenían planeada. Por eso existe Sevetpaw: para que eso no te pase a ti.

Las 3 grandes etapas del proceso

El camino hacia Australia o Nueva Zelanda se puede resumir en tres grandes etapas. Cada una tiene sus propios exámenes, plazos y documentos — y en cada una, nuestro equipo se encarga de que todo calce exactamente como el país de destino lo exige.

Etapa 1 — Preparación clínica y exámenes

Todo parte con una evaluación veterinaria completa, verificación de microchip, y la titulación de anticuerpos contra la rabia (RNATT) — uno de los exámenes más sensibles a errores de tiempo, ya que Australia exige una espera de hasta 180 días desde la toma de la muestra. A esto se suman los exámenes de laboratorio específicos que exige cada país (distintos entre Australia y Nueva Zelanda) y los tratamientos antiparasitarios en ventanas de tiempo muy acotadas.

Nuestro rol en esta etapa: calculamos cada fecha hacia atrás desde tu día de viaje ideal, coordinamos los exámenes con laboratorios que cumplen los estándares exigidos, y llevamos el control de cada plazo — para que ningún examen quede vencido ni se tome antes de tiempo.

Etapa 2 — Permisos y documentación oficial

Con los exámenes en regla, se tramita el permiso de importación (DAFF/BICON en Australia, MPI en Nueva Zelanda), se reserva el cupo de cuarentena en destino, se redacta el certificado de salud bilingüe, y se gestiona el Certificado Zoosanitario de Exportación ante el SAG. Cada uno de estos documentos tiene que calzar exactamente con los datos de los exámenes anteriores.

Nuestro rol en esta etapa: preparamos y revisamos cada documento antes de enviarlo, gestionamos la relación directa con el SAG, y reservamos el cupo de cuarentena con la anticipación que estos países exigen — un paso que muchas familias descubren tarde que tiene cupos limitados.

Etapa 3 — Viaje y llegada

La última etapa es la logística del vuelo como carga viva, y la cuarentena post-llegada en las instalaciones oficiales del país de destino. Aquí es donde todo el trabajo previo se pone a prueba: cualquier inconsistencia en las etapas anteriores puede significar demoras o problemas en el control de aduana sanitaria.

Nuestro rol en esta etapa: coordinamos la logística aérea con transporte especializado en carga viva, y te acompañamos hasta que tu mascota es liberada de cuarentena y entregada a tu familia — de principio a fin.

Un dato clave: cada fecha del proceso —exámenes, antiparasitarios, vigencia del RNATT— depende de la fecha real de viaje. Por eso en Sevetpaw armamos un calendario personalizado por mascota apenas se confirma la fecha de embarque, y hacemos seguimiento activo de cada plazo hasta el día del vuelo.

¿Cuánto tiempo toma?

Dependiendo del país y del punto de partida de cada mascota (por ejemplo, si ya cuenta con microchip y vacunas al día), el proceso completo puede tomar entre varios meses hasta cerca de un año, principalmente por los plazos de validez de los exámenes y la anticipación necesaria para tramitar permisos y cupos de cuarentena.

¿Por qué hacerlo con un médico veterinario a cargo, y no solo?

Este no es un trámite que se pueda improvisar. Cada examen, cada fecha y cada documento tiene un plazo específico que se debe respetar al pie de la letra — un solo error puede significar reiniciar meses de proceso, perder la fecha de viaje, o que tu mascota quede varada en cuarentena más tiempo del necesario.

Tener a un médico veterinario con experiencia real en estos protocolos a cargo de tu caso no es un lujo — es lo que marca la diferencia entre un viaje sin sobresaltos y meses de estrés evitable. En Sevetpaw Travel, el Dr. Carlos Silva Reveco supervisa personalmente cada certificado y cada plazo, para que tú solo tengas que preocuparte de una cosa: preparar a tu familia para la nueva vida que los espera.